
Los mejores candidatos para la rinoplastía
son las personas que buscan una mejoría,
no la perfección en la manera que lucen.

Siempre existe una posibilidad de riesgo, incluyendo
infección, sangrado nasal o reacción
a la anestesia. Pequeñas manchas en la
superficie de la piel; regularmente esto es una
minoría. Las cicatrices no son visibles
en las rinoplastías cerradas.

La buena comunicación entre su cirujano
y usted es esencial. El cirujano le preguntará
como querrá que se vea su nariz y evaluará
la estructura de ella y de su cara y comentará
las diferentes posibilidades con usted. Nosotros
también le explicaremos los factores que
pueden influir en la estructura de sus huesos
nasales y cartílago, la forma de su cara,
el grosor de su piel, su edad y sus expectativas.
La rinoplastia se puede realizar bajo anestesia
local o general, dependiendo del procedimiento
y de lo que prefiramos. Con anestesia local, usualmente
usted será ligeramente sedado y su nariz
y el área que la rodea será adormecida.

Dura aproximadamente de una a dos horas, si se
presenta alguna complicación puede tardar
un poco más. Durante la cirugía
la piel es separada del marco de apoyo para trabajar
en el hueso y el cartílago, el cual se
esculpe a la manera deseada.
Cuando la cirugía haya terminado se colocará
una férula para que la nariz mantenga su
nueva forma. Una especie de tapones nasales son
colocados para estabilizar el septum (la pared
nasal que divide los dos conductos de aire) en
ciertos casos.

Particularmente durante las primeras 24 horas,
su cara se sentirá un poco inflamada ocasionalmente
con dolor de cabeza, síntomas que pueden
ser controlados con analgésicos comunes.
Usted notara que la inflamación y amoretamiento
de sus ojos incrementara al principio pero tiende
a disminuir después de la segunda semanal
La mayoría de los pacientes de rinoplastia
se dan de alta el mismo día y pueden volver
a la escuela o a sus actividades normales una
semana después de la cirugía.